Margaret Owen, OBE, de 94 años, fue detenida en Londres el 1 de octubre de 2026 bajo cargos de presunta incitación a actividades ilegales vinculadas a la campaña "Palestine Action". Owen, una destacada abogada de derechos humanos que ha representado a presos políticos y ha asesorado a organizaciones no gubernamentales, fue arrestada mientras asistía a una manifestación pacífica en apoyo a la causa palestina.
Las autoridades británicas alegan que la activista habría participado en la difusión de material que, según la fiscalía, podría considerarse propaganda terrorista. Sin embargo, defensores de los derechos humanos y varios partidos políticos han denunciado el caso como un intento de silenciar la crítica a la política israelí y de criminalizar la solidaridad con Palestina.
Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han solicitado al gobierno del Reino Unido que garantice el debido proceso y la protección de la libertad de expresión, recordando precedentes donde la legislación antiterrorista se ha usado para perseguir a activistas pacíficos.
El caso de Owen se produce en un contexto de creciente tensión entre Israel y varios países europeos, donde la presión internacional sobre la ocupación de los territorios palestinos ha llevado a debates legislativos sobre la definición de "apología del terrorismo" y su aplicación a activistas de la sociedad civil.

