El acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, anunciado durante la cumbre del G7 en Francia, representa un hito en la diplomacia internacional. A diferencia de la política de sanciones bajo Obama, Trump optó por un enfoque de negociación directa, lo que generó controversia. El presidente estadounidense afirmó que 'el infierno caerá' si Irán obtiene armas nucleares, subrayando su postura dura. Sin embargo, el acuerdo deja a Irán en una posición de equilibrio, con acceso limitado a tecnología nuclear pero sin prohibiciones totales. Este acuerdo también afecta a Israel, que ahora enfrenta presiones para reevaluar su postura hacia Irán. La diplomacia de Trump, aunque efectiva en este caso, ha sido criticada por su falta de consistencia en otros conflictos.

