En una sesión de la Asamblea General de la ONU, la misión permanente de Corea del Norte lanzó una dura crítica contra la Unión Europea tras la presentación de un borrador de resolución que denuncia violaciones de derechos humanos en el país asiático. El portavoz de Pyongyang acusó a la UE de inmiscuirse en asuntos internos y de intentar politizar la agenda de la ONU.
La resolución, impulsada por varios estados miembros europeos, busca condenar el uso de trabajos forzados, la falta de libertades políticas y la represión de disidentes en Corea del Norte. La propuesta incluye la solicitud de un informe independiente de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Pyongyang respondió que la UE debe “ocuparse de sus propios asuntos” y que cualquier intento de presión externa constituye una violación de la soberanía nacional. El gobierno norcoreano reiteró su compromiso con su modelo político y defendió sus políticas como necesarias para la seguridad del Estado.
La disputa se produce en un momento de creciente aislamiento internacional de Corea del Norte, mientras el país avanza en su programa nuclear y mantiene estrechos lazos con Rusia y China, lo que complica cualquier intento de presión multilateral.


