El acuerdo entre Líbano e Israel ha generado críticas de grupos de derechos humanos y medios de comunicación. Los críticos argumentan que el acuerdo no aborda las violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto y que no proporciona justicia para las víctimas. El acuerdo ha sido visto como un paso hacia la normalización de las relaciones entre Líbano e Israel, pero ha generado una reacción negativa entre algunos sectores de la sociedad libanesa y la comunidad internacional.



