El Departamento de Justicia, bajo la administración de Donald Trump, presentó una queja formal ante la Comisión de Conducta Judicial de Minnesota contra siete jueces federales que, en entrevistas públicas, expresaron críticas al presidente y a sus políticas migratorias. La denuncia alega que los magistrados violaron la Regla 1.4 del Código de Conducta Judicial, que prohíbe comentarios que puedan comprometer la imparcialidad.
Los jueces involucrados, todos con sede en Minneapolis, habían participado en programas de televisión y podcasts donde describieron las políticas de inmigración de Trump como “inhumanas” y “contrarias a la Constitución”. La oficina del Procurador General argumenta que tales declaraciones erosionan la confianza pública en la imparcialidad del poder judicial.
El caso se inscribe en una serie de enfrentamientos entre la administración Trump y el poder judicial, que incluyen decisiones desfavorables en casos de inmigración y derechos civiles. Analistas legales advierten que, de prosperar la queja, podría sentar un precedente para que futuros ejecutivos intenten controlar la agenda judicial mediante sanciones éticas.
Por su parte, los jueces han defendido su derecho a la libertad de expresión y sostienen que sus comentarios fueron realizados en calidad de ciudadanos, no como representantes del tribunal. El proceso de revisión será confidencial y podría culminar en sanciones que van desde amonestaciones hasta la remoción del cargo.


