Las protestas en Albania han sido convocadas por la oposición al gobierno de Edi Rama, quien ha sido acusado de vender el país a inversores extranjeros. Las protestas han sido pacíficas, pero han generado una gran atención en la región. El gobierno de Rama ha negado las acusaciones, y ha afirmado que las protestas son una oportunidad para que la oposición muestre su descontento.
