El domingo 25 de octubre de 2026, Aleksandar Vučić, presidente de Serbia y cabeza del Partido Progresista Serbio (SNS), anunció públicamente que había perdido la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias, una contienda que se realizó de manera anticipada tras la masiva movilización estudiantil conocida como "Protesta de los Estudiantes". Vučić calificó el resultado como "claro" y aceptó la voluntad del electorado, pese a que su partido había liderado la política del país durante los últimos doce años.
El movimiento de protesta, encabezado por la coalición estudiantil "Nova Generación", logró movilizar a más de 200.000 jóvenes en la capital, Belgrado, y a cientos de ciudades en todo el territorio serbio, exigiendo reformas democráticas, mayor transparencia y una política exterior más alineada con la Unión Europea. La participación electoral alcanzó el 69,8 %, la más alta de la historia reciente de Serbia, lo que otorga una fuerte legitimidad al nuevo parlamento.
Con la victoria de la coalición opositora, liderada por la ex‑ministra de educación Ana Petrović, se espera una reconfiguración del panorama político interno. Los analistas internacionales señalan que la caída de Vučić podría facilitar la apertura de negociaciones de adhesión a la UE, aunque también advierten sobre posibles tensiones entre los sectores nacionalistas y los reformistas.
En el plano internacional, la derrota de Vučić reduce la influencia de Belgrado en la esfera de la política balcánica, tradicionalmente alineada con Moscú. La comunidad occidental, encabezada por la Comisión Europea, ha manifestado su disposición a apoyar una transición pacífica y a reforzar los procesos de reforma institucional en Serbia.


