Armenia celebró elecciones parlamentarias el domingo, lo que marca un test para el gobierno del primer ministro Nikol Pashinyan. La votación se llevó a cabo en un contexto de creciente presión de Rusia sobre el gobierno armenio, que busca mantener su influencia en la región. Pashinyan, quien busca un tercer mandato, enfrenta un desafío importante debido a la disminución del apoyo interno. Las elecciones también se ven como un referéndum sobre la orientación geopolítica del país, ya que Armenia considera su futuro en la Unión Europea.

