Los precios de combustible en Kenia han aumentado significativamente, a pesar de la reducción de impuestos. Esto se debe a la guerra en Irán, que ha afectado la producción y el suministro de combustible en la región. El aumento de precios ha generado preocupación entre los consumidores y los empresarios, quienes temen que pueda afectar la economía del país.

