Australia ha intentado resistir la presión de China, pero China ha presionado aún más. Las relaciones entre Canberra y Beijing han mejorado en los últimos cuatro años, pero el embajador chino en Australia ha advertido de posibles consecuencias si Australia no cambia su política hacia China. Según fuentes del NYT, el embajador chino ha dicho que Australia debe elegir entre sus relaciones con Estados Unidos y sus relaciones con China.

