El 12 de octubre de 2026, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu emitió una orden directa a los servicios de inteligencia y al ejército para identificar y procesar a los 24 militares que aparecen de forma anónima en el documental "NAZA", ganador del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia. La orden incluye la apertura de investigaciones penales contra quienes hayan proporcionado testimonios bajo condición de anonimato.
El documental, que expone supuestos crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos cometidos por unidades del ejército israelí en la frontera con Gaza, ha generado una fuerte reacción tanto dentro como fuera del país. El Ministerio de Cultura de Israel defendió la obra como una pieza artística, mientras que la Oficina del Primer Ministro la calificó de "amenaza a la seguridad nacional".
Organizaciones de derechos humanos y medios internacionales han denunciado la medida como un intento de silenciar a los testigos y coartar la libertad de prensa. En respuesta, varios parlamentarios de la oposición presentaron una moción para investigar posibles abusos de poder por parte del gobierno. La presión diplomática ha llegado también de Estados Unidos y la Unión Europea, que han llamado a respetar los principios de libertad de expresión.
El caso se inserta en un contexto de creciente tensión entre el gobierno de Netanyahu y la sociedad civil israelí, que ha visto un aumento de protestas y debates sobre la rendición de cuentas militar. La decisión de perseguir a los testigos anónimos podría sentar un precedente que afecte la producción de futuros trabajos críticos sobre la política de defensa del país.



