El gobierno canadiense anunció una estrategia para buscar un nuevo rol en la economía mundial, enfocándose en la diversificación de socios comerciales y la inversión en sectores emergentes como la energía verde, la tecnología de IA y la agroindustria de alta calidad.
El anuncio llega en un momento de creciente fricción comercial entre Estados Unidos y China, que ha llevado a una reconfiguración de las cadenas de suministro globales. Canadá, tradicionalmente alineado con EE. UU. a través del USMCA, percibe la necesidad de reducir su dependencia y abrir puertas a mercados de la Unión Europea, Japón y países de América Latina.
El ministro de Comercio, Mary Ng, subrayó que el país está dispuesto a firmar acuerdos bilaterales de inversión y a participar en iniciativas multilaterales que promuevan la resiliencia de la cadena de suministro y la sostenibilidad ambiental.
Analistas advierten que, aunque la estrategia abre oportunidades, también implica riesgos políticos internos, pues sectores vinculados a la industria manufacturera tradicional temen la pérdida de acceso preferencial al mercado estadounidense.