La nueva ley de unidad étnica en China ha generado críticas y preocupación sobre la posibilidad de asimilación forzada de las minorías étnicas. La ley busca promover la unidad étnica en el país, pero algunos sectores de la sociedad china y la comunidad internacional han expresado su preocupación sobre la posible erosión de la identidad cultural y la libertad de las minorías étnicas. El gobierno chino ha argumentado que la ley es necesaria para promover la estabilidad y la unidad en el país.



