Los demócratas que acaban de consolidar su mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado tras las elecciones de medio término de noviembre de 2026 anunciaron que la investigación de presuntos actos de corrupción vinculados al expresidente Donald Trump podría extenderse a contactos en el Oriente Medio. La medida busca identificar posibles flujos de dinero y favores políticos que, según fuentes del Congreso, podrían haber involucrado a gobiernos de la región.
En una entrevista concedida a "Talking Europe", Josep Borrell, ex‑alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, calificó a Trump de "una persona muy peligrosa para el mundo" y advirtió que su posible inmunidad o falta de rendición de cuentas tendría repercusiones negativas en la estabilidad global, particularmente en los procesos de paz en Oriente Medio.
La propuesta del Congreso aún está en fase preliminar y requerirá la aprobación de comités de inteligencia y de relaciones exteriores. Mientras tanto, varios gobiernos del Golfo y de Irán han manifestado cautela, indicando que cualquier cooperación con una investigación estadounidense deberá respetar la soberanía nacional y los acuerdos bilaterales vigentes.
Si bien la iniciativa aún no ha generado sanciones concretas, la combinación de la presión legislativa estadounidense y la condena pública de la UE podría traducirse en una mayor vigilancia de los flujos financieros internacionales y en la posible apertura de nuevas vías de cooperación judicial entre Washington y capitales de la región.



