El American Institute for Economic Research (AIER) publicó un informe que estima que el e‑CNY, la versión digital del yuan, procesará alrededor de mil millones de transacciones diarias para el año 2025. El economista Chhangani, citado en el documento, argumenta que la expansión del e‑CNY está impulsada por la política de apoyo estatal a la infraestructura de pagos y la creciente adopción en comercios urbanos.
Este crecimiento se produce en un contexto de creciente rivalidad monetaria, donde China busca reducir la dependencia del sistema financiero global dominado por el dólar estadounidense y, en menor medida, por el euro. La capacidad de procesar un volumen tan alto de transacciones posicionaría al e‑CNY como una alternativa viable para el comercio transfronterizo, especialmente en la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Los analistas advierten que, si bien el número de transacciones es impresionante, la verdadera prueba será la interoperabilidad del e‑CNY con otras monedas digitales y la aceptación por parte de instituciones financieras extranjeras. Además, la falta de claridad regulatoria en varios mercados podría limitar su expansión.
En conclusión, el informe sugiere que el e‑CNY podría convertirse en un pilar del sistema de pagos global, obligando a los reguladores occidentales a reconsiderar sus políticas de vigilancia y a los bancos centrales a acelerar sus propios proyectos de monedas digitales de banco central (CBDC).
