En la madrugada del 5 de noviembre, la Agencia Saudí de Defensa Civil emitió una alerta sobre la detección de un proyectil de corto alcance que se dirigía hacia la región de Medina, una de las ciudades más sagradas del Islam.
Según informes oficiales, los sistemas de defensa aérea de la coalición, apoyados por equipos de la Fuerza Aérea Real Saudí, lograron interceptar el misil antes de que alcanzara su objetivo. La operación se llevó a cabo sin bajas ni daños colaterales, y las autoridades declararon el área segura poco después.
El incidente se produce en medio de una escalada de tensiones en la región, donde la coalición liderada por Arabia Saudita ha estado involucrada en conflictos con grupos insurgentes en Yemen y ha enfrentado amenazas de actores no estatales.
Expertos en seguridad del Golfo señalan que la capacidad de interceptar misiles de forma rápida refuerza la percepción de que la defensa aérea saudí está mejorando, aunque advierten que la amenaza de ataques esporádicos sigue latente en la zona.

