En Nigeria, un consejo presidencial falso fue creado con un presupuesto de casi un millón de dólares, según el gobierno. La oposición argumenta que el documento de autorización fue falsificado y que el dinero fue malgastado en proyectos no autorizados. La situación refleja problemas de transparencia en la gestión pública del país, con denuncias de corrupción en múltiples niveles.


