El miércoles 14 de octubre de 2026, los medios estatales de Corea del Norte anunciaron la prueba de dos misiles de crucero estratégicos lanzados desde submarinos, una demostración de su creciente capacidad de disuasión marítima. Según la Agencia de Noticias Coreana (KCNA), los misiles fueron disparados con éxito desde una plataforma submarina en la zona costera del país, alcanzando sus objetivos simulados sin incidentes.
Esta acción se produce en un contexto de escalada de tensiones en la península coreana, donde los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur se han intensificado en los últimos meses. La comunidad internacional ha condenado previamente los lanzamientos de misiles balísticos de Pyongyang, pero la incorporación de plataformas submarinas añade una capa de complejidad estratégica, pues dificulta la detección y seguimiento de los lanzamientos.
Analistas de seguridad señalan que la capacidad de lanzar misiles desde submarinos otorga a Corea del Norte una segunda vía de ataque, potencialmente capaz de evadir sistemas de defensa antimisiles terrestres. Además, el desarrollo de misiles de crucero de alcance intermedio podría ampliar el alcance de sus amenazas a objetivos más lejanos, incluidos buques de la Armada de EE. UU. en el Mar del Japón.
En respuesta, el Pentágono ha anunciado una revisión de sus planes de patrullaje en la región y se espera que Japón y Corea del Sur soliciten una mayor presencia militar de la alianza. Las sanciones económicas podrían intensificarse, mientras que la ONU podría convocar una sesión de emergencia para evaluar la situación.



