Durante su visita a China, Donald Trump priorizó negociaciones comerciales con Xi Jinping, solicitando la liberalización de mercados chinos. Sin embargo, Beijing se enfocó en temas como la tecnología y la seguridad en el Golfo Pérsico, donde Irán ha intensificado su postura. Taiwán también fue mencionado como un tema sensible, con ambos líderes evitando declaraciones públicas. La cumbre se celebró en medio de una guerra en curso en Ucrania y una crisis en el Medio Oriente, lo que complica las prioridades diplomáticas.


