El 7 de octubre de 2026, el líder del Congreso Nacional Indio, Rahul Gandhi, fue detenido por la policía en Nueva Delhi después de organizar una manifestación frente al edificio de la Comisión Electoral (ECI) en la que exigía la renuncia del presidente del organismo, Rajiv Sharma. La detención se produjo tras una breve confrontación en la que los manifestantes intentaron bloquear la entrada del edificio y fueron dispersados por la fuerza pública.
Gandhi, que ha sido arrestado en varias ocasiones durante su carrera política, declaró que la Comisión Electoral está manipulada para favorecer al partido del primer ministro Narendra Modi y que la democracia está bajo amenaza. Tras su arresto, cientos de simpatizantes se reunieron en la plaza frente al Parlamento para protestar, mientras que organizaciones de derechos humanos internacionales, como Amnistía Internacional, pidieron su liberación inmediata.
El gobierno de Modi defendió la medida, argumentando que Gandhi había incitado a la violencia y violado la Ley de Seguridad Interna. El Ministerio de Interior anunció que se presentarán cargos de incitación al desorden público y se solicitará una orden de detención preventiva de 30 días. La oposición acusa al Ejecutivo de usar el aparato judicial para silenciar a sus críticos y advierte que la medida podría desestabilizar el proceso electoral que se celebrará en abril de 2027.
La detención de Gandhi ha reavivado el debate sobre la independencia de la Comisión Electoral y la libertad de expresión en la India. Analistas políticos señalan que la medida podría afectar la percepción internacional de la India como una democracia consolidada y que la presión de la comunidad internacional podría influir en la decisión judicial.
