Tres diplomáticos rusos fueron expulsados de Austria tras acusaciones de que utilizaron una red de antenas para recopilar información en edificios diplomáticos. La medida fue tomada por el ministro de Relaciones Exteriores austríaco, quien destacó la gravedad de las acusaciones. Este incidente refleja el aumento de las tensiones entre Rusia y los países de la OTAN, con posibles implicaciones para la seguridad internacional. La expulsión podría ser un preludio a más medidas diplomáticas o incluso militares.
