Los gobiernos del Distrito de Columbia y del estado de Virginia presentaron una demanda conjunta contra la Oficina de Gestión de Obras Públicas federal, solicitando la suspensión del plan de construir un arco triunfal en honor al expresidente Donald Trump. Según la demanda, el monumento provocaría congestiones de tráfico significativas en las arterias principales de Washington y alteraría el carácter arquitectónico de la zona. Los demandantes también alegan que el proyecto vulnera normas de preservación histórica y ambiental vigentes en la capital.
El proyecto, anunciado a finales de 2025, prevé una estructura de 30 metros de altura situada cerca del National Mall, una zona altamente regulada por la Comisión de Monumentos Nacionales. Autoridades locales han señalado que la obra requeriría la reubicación de líneas de transporte público y la modificación de rutas de autobuses, lo que generaría costos adicionales y retrasos en la movilidad diaria de miles de residentes y visitantes.
En respuesta, la Oficina de Gestión de Obras Públicas argumentó que el arco representa un símbolo de la libertad de expresión y que se han realizado estudios de impacto que minimizan los efectos sobre el tráfico. Sin embargo, la demanda incluye peritajes independientes que contradicen esas conclusiones, indicando que el flujo vehicular podría reducirse en un 15 % durante las horas pico.
El caso se encuentra ahora en la corte federal del Distrito de Columbia, y se espera una audiencia preliminar en los próximos meses. De confirmarse la orden de suspensión, el proyecto tendría que ser rediseñado o abandonado, lo que abriría un precedente sobre la intervención de gobiernos locales en obras de carácter simbólico a nivel nacional.