En una entrevista televisada el 23 de octubre de 2026, el expresidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos podría lanzar "otro pequeño Epic Fury" contra la República Islámica de Irán, aludiendo a la campaña militar de 2020 que llevó a la eliminación del general Qasem Soleimani. Trump describió la posible operación como "precisa y limitada", pero dejó abierta la posibilidad de una respuesta más amplia si Irán continuara con actividades desestabilizadoras.
El discurso se produce en medio de una escalada de incidentes en el estrecho de Ormuz, donde buques de carga han sido objeto de inspecciones y amenazas de parte de la Guardia Revolucionaria Iraní. Analistas de seguridad señalan que la retórica de Trump, aunque no oficial, podría presionar a la administración actual a reconsiderar su estrategia de contención y sanciones contra Teherán.
Irán, por su parte, ha denunciado la amenaza como una provocación que justifica una mayor defensa militar, mientras que aliados como Israel y Arabia Saudita observan con cautela cualquier señal de un posible conflicto abierto. La comunidad internacional ha llamado a la moderación, recordando los riesgos de una nueva guerra en la región que podría afectar los precios del petróleo y la estabilidad global.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Trump, lo que mantiene la incertidumbre sobre la probabilidad de una acción militar real. Sin embargo, la simple mención del término "Epic Fury" reaviva temores de una escalada que podría involucrar a múltiples actores regionales.

