El jurado de un tribunal federal de California declaró culpable a Duane "Keffe D" Davis y le impuso una condena de 40 años de prisión por el asesinato del rapero Tupac Shakur en 1996. La sentencia, dictada el 12 de octubre de 2026, pone fin a una investigación que se mantuvo abierta durante tres décadas y que involucró a la pandilla Crips, de la cual Davis era presunto líder.
Durante el juicio, la fiscalía presentó pruebas de ADN y testimonios que vinculaban a Davis con el tiroteo que acabó con la vida del artista en Las Vegas. La defensa, que anunció su intención de apelar, argumentó que la evidencia no era concluyente y que la sentencia era desproporcionada.
La familia de Tupac, que había exigido justicia desde el asesinato, recibió la sentencia como una medida de cierre, aunque algunos críticos señalan que la duración de la pena podría generar debates sobre la política de encarcelamiento en EE. UU. El caso también ha reavivado discusiones sobre la violencia de pandillas y su impacto en la cultura popular.
El veredicto llega en un contexto de creciente atención mediática a casos de crímenes históricos, y se espera que sirva como precedente para futuros procesos judiciales que involucren a figuras del mundo del entretenimiento y el crimen organizado.



