El Tribunal Penal Internacional (ICC) anunció la terminación de su contrato con la aseguradora francesa Axa, citando la amenaza de sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos. La medida se produce en medio de una creciente presión diplomática de Washington sobre entidades europeas que operan en sectores estratégicos.
Según fuentes internas del ICC, la decisión se tomó para evitar posibles restricciones financieras que podrían paralizar la cobertura de seguros de proyectos judiciales y de infraestructura del tribunal. La administración estadounidense ha señalado que Axa podría estar vinculada a actividades que violan las sanciones contra ciertos países y entidades.
Expertos en derecho internacional advierten que la ruptura del contrato podría sentar un precedente para que otras organizaciones multilaterales reconsideren sus relaciones con compañías sujetas a la política sancionadora de EE. UU. Además, la medida podría generar incertidumbre en el mercado de seguros europeo, que ya enfrenta volatilidad por la guerra en Ucrania y la crisis energética.
El ICC, con sede en La Haya, reiteró su compromiso con la independencia judicial y aseguró que buscará alternativas de seguros que cumplan con los requisitos legales internacionales sin comprometer la operatividad de sus procesos judiciales.


