En una entrevista reciente, Sir Ken McCallum, jefe del Servicio de Inteligencia del Reino Unido (MI5), declaró que las operaciones contra el terrorismo y las amenazas estatales ahora son "aproximadamente iguales" en términos de riesgo para la seguridad británica.
McCallum subrayó que Rusia e Irán continúan desarrollando campañas de desinformación, ciberataques y actividades de espionaje que buscan desestabilizar instituciones democráticas. Además, advirtió que la rápida evolución de la inteligencia artificial podría ser explotada por actores estatales y grupos extremistas para crear deepfakes, automatizar ataques y difundir propaganda a gran escala.
El director instó a los responsables políticos a reforzar la cooperación internacional y a invertir en capacidades tecnológicas para detectar y contrarrestar estas amenazas emergentes. También enfatizó la necesidad de equilibrar la vigilancia con la protección de los derechos civiles, un desafío que se vuelve más complejo en la era digital.
Estas declaraciones llegan en un contexto de creciente preocupación en Europa por la interferencia extranjera y el uso de IA en campañas de desinformación, lo que podría influir en la formulación de nuevas políticas de seguridad y legislación tecnológica en el Reino Unido y la UE.


