El 12 de octubre de 2026, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, declaró en una rueda de prensa que los incidentes registrados en las bases aéreas de RAF Fairford y RAF Molesworth fueron "probablemente coordinados" por Irán. Los hechos consistieron en intentos de intrusión no autorizada y detección de dispositivos sospechosos que fueron neutralizados por los sistemas de defensa británicos.
Según el Ministerio de Defensa británico, los dispositivos detectados presentaban características técnicas compatibles con equipos de vigilancia y sabotaje empleados por grupos vinculados al gobierno iraní. Las autoridades subrayaron que, aunque no se registraron daños materiales graves, la naturaleza de los incidentes sugiere una intención de desestabilizar la presencia militar occidental en Europa.
El gobierno de Londres ha solicitado a Teherán explicaciones formales y ha advertido que cualquier evidencia de una campaña de coordinación contra instalaciones militares del Reino Unido será tratada con la máxima seriedad, pudiendo derivar en sanciones adicionales y reforzamiento de la cooperación con aliados de la OTAN.
Este episodio se produce en medio de crecientes tensiones entre Irán y Occidente, alimentadas por la disputa sobre el programa nuclear iraní y la reciente escalada de ataques hutíes contra Arabia Saudí, los cuales, según Washington, cuentan con el respaldo de Irán. La situación refuerza la percepción de que Irán está ampliando su esfera de influencia mediante operaciones encubiertas en territorio europeo.
