El 17 de octubre de 2026, la televisión estatal de Irán transmitió un metraje que, según sus narradores, muestra la explosión de un petrolero después de haber chocado con una mina naval en el estrecho de Ormuz. El video, de corta duración, muestra una columna de fuego y humo que se eleva sobre la superficie del mar, seguida de una serie de ondas de choque.
Autoridades iraníes afirmaron que el incidente fue provocado por fuerzas externas que intentan interrumpir el flujo de exportaciones de petróleo iraní. Sin embargo, expertos internacionales señalan que la autenticidad del material no ha sido verificada y que la falta de datos independientes dificulta confirmar la versión oficial.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del planeta, por donde transitan diariamente millones de barriles de crudo. Cualquier interrupción o amenaza percibida puede desencadenar aumentos bruscos en los precios del petróleo y generar respuestas militares de potencias como Estados Unidos y el Reino Unido, que mantienen presencia naval en la zona.
En respuesta, la Marina de los EE.UU. emitió un comunicado reiterando su compromiso de garantizar la libre navegación y solicitó a Irán que proporcione pruebas concluyentes. Mientras tanto, los mercados energéticos mostraron una ligera alza en los precios del crudo, reflejando la incertidumbre generada por el supuesto ataque.

