El 27 de octubre de 2026, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Hegseth, arribó a Manila con el objetivo de estrechar lazos con los aliados del Asia‑Pacífico. La visita se enmarca dentro de una estrategia estadounidense que busca contrarrestar la creciente influencia de China en la región y reforzar la seguridad colectiva.
Durante su estancia, Hegseth sostuvo reuniones con funcionarios filipinos y representantes de Japón, Corea del Sur y Australia. Los diálogos se centraron en la modernización de equipos militares, ejercicios conjuntos y la coordinación de respuestas ante amenazas híbridas, como la actividad naval china en el Mar del Sur de China.
La agenda también incluyó una declaración conjunta que subrayó el compromiso de los países participantes con la libertad de navegación y el respeto al derecho internacional. La visita se produce mientras la guerra en Ucrania sigue consumiendo recursos y atención, lo que ha llevado a Washington a buscar reforzar alianzas en otras regiones estratégicas.
Analistas señalan que la presencia de Hegseth en Manila envía un mensaje claro a Pekín sobre la determinación de EE.UU. de mantener una red de socios dispuestos a cooperar en materia de defensa y a equilibrar la balanza de poder en el Indo‑Pacífico.


