La jornada electoral del 27 de octubre de 2026 en Israel se cerró sin que ningún bloque alcanzara la mayoría absoluta en la Knesset. Los comicios, los primeros desde el conflicto armado del 7 de octubre, registraron una participación del 78 % de los electores, la más alta en décadas. En los recintos de voto, los simpatizantes de la coalición liderada por Benjamin Netanyahu observaron una ligera caída de su porcentaje, mientras que la derecha ultranacionalista encabezada por Itamar Ben Gvir vio reducidos sus escaños, pasando de 12 a 8, según los resultados preliminares publicados por la BBC y Al Jazeera.
Paralelamente, los partidos árabes de Israel, impulsados por una movilización sin precedentes de la ciudadanía palestina residente, obtuvieron 18 escaños, cifra que supera cualquier resultado histórico y que, según los sondeos de salida de Al Jazeera y la entrevista de Ibrahim Abu Ahmad en France 24, podría convertirlos en pieza decisiva para la formación de una coalición. La alta participación, estimada en torno al 80 % entre los ciudadanos árabes, refleja una creciente politización de esta comunidad tras los acontecimientos de octubre.
Benjamin Netanyahu, que busca superar la barrera de los 61 escaños necesarios para gobernar, deberá negociar con partidos centristas y, potencialmente, con representantes árabes, una tarea que complica su agenda de seguridad y su postura frente a la ocupación de Gaza. La pérdida de influencia de Ben Gvir debilita la facción más radical del bloque nacional‑religioso, reduciendo su capacidad de bloquear acuerdos que requieran mayor consenso interno.
El escenario internacional observa con atención la evolución del proceso de formación de gobierno, pues cualquier retraso o bloqueo podría afectar la estabilidad de la región, la reanudación de conversaciones de paz y la política de ayuda militar y económica de Estados Unidos y la Unión Europea a Israel. Mientras tanto, la población israelí permanece dividida entre la esperanza de una solución política y la preocupación por una posible nueva escalada de violencia.
