El 28 de octubre de 2026, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, el enviado de Estados Unidos ante la ONU, el coronel retirado Mike Waltz, dirigió una serie de recriminaciones al equipo diplomático cubano. En un intercambio que duró varios minutos, Waltz repitió la frase «This is America» (Esto es América) mientras acusaba a la delegación cubana de intentar desestabilizar la región mediante propaganda anti‑estadounidense.
El portavoz cubano, Carlos Mendoza, respondió defendiendo la soberanía de la isla y denunciando la intervención de EE. UU. en asuntos internos de América Latina. La discusión se produjo en el marco de una sesión sobre derechos humanos y sanciones internacionales, donde Cuba había presentado una moción para criticar la política de embargo estadounidense.
La confrontación generó reacciones inmediatas de varios estados miembros, que llamaron a la calma y al respeto de los protocolos diplomáticos. El Departamento de Estado de EE. UU. emitió un comunicado que reiteró su posición de apoyo a la democracia y los derechos humanos en la región, sin detallar medidas concretas.
Este episodio se suma a una serie de tensiones recientes entre Washington y La Habana, que incluyen sanciones económicas, acusaciones de espionaje y disputas sobre la migración. La comunidad internacional observa con atención cómo evoluciona la relación bilateral, dado su impacto en la estabilidad del Caribe y en la agenda de derechos humanos de la ONU.


