La guerra en Irán ha tenido un impacto significativo en la economía global, con empresas vinculadas a la industria del petróleo y la defensa reportando ingresos récord. La guerra ha causado una escasez de petróleo y ha aumentado los precios de los productos energéticos, lo que ha generado miles de millones de dólares en ingresos para las empresas que se dedican a la industria del petróleo y la defensa. Además, la guerra ha llevado a un aumento en la demanda de armas y equipo militar, lo que ha beneficiado a las empresas que se dedican a la producción de estos productos.


