Una pareja ucraniana que vivía en la zona frontal ocupada por Rusia en Oleshky relató haber cruzado campos minados en busca de alimentos antes de ser evacuada. El operativo, coordinado por autoridades ucranianas y organizaciones humanitarias, permitió que cientos de residentes cruzaran la línea de control el sábado 31 de octubre, llegando a territorio bajo control del gobierno de Kiev.
Los evacuados fueron trasladados en camiones blindados y recibieron asistencia médica y alimentos en puntos de recepción en la región de Járkov. La operación se realizó pese a la presencia de minas antipersona y la amenaza de fuego cruzado, lo que subraya la peligrosidad del entorno.
Este movimiento de población representa una de las mayores evacuaciones desde la ocupación de Oleshky en 2022, y muestra la capacidad de las fuerzas ucranianas para organizar rescates a gran escala bajo presión militar. Los testimonios de los evacuados destacan el temor constante y la escasez de recursos durante la ocupación.
Aun cuando la evacuación alivia la crisis inmediata, la situación en Oleshky sigue siendo frágil: la infraestructura está gravemente dañada y la presencia de minas sigue representando un riesgo para los residentes que intenten regresar. La comunidad internacional ha reiterado la necesidad de una solución política que garantice la seguridad y el retorno seguro de los desplazados.

