Miles de manifestantes, en su mayoría pertenecientes a la generación Z, se congregaron en la Puerta de Brandenburgo el 31 de octubre de 2026 para protestar contra el encarecimiento de los bienes de consumo y la vivienda en Alemania. La convocatoria, organizada a través de redes sociales, anunció la expansión de la protesta a 30 ciudades europeas, incluyendo París, Madrid y Roma.
Los participantes portaron pancartas que demandaban salarios dignos, control de precios y mayor inversión en vivienda pública. Los organizadores señalaron que el aumento de la inflación, que supera el 7 % en la zona euro, ha erosionado el poder adquisitivo de los jóvenes, que a menudo dependen de empleos temporales y contratos precarios.
Las autoridades alemanas declararon la manifestación pacífica y desplegaron unidades de la policía para garantizar la seguridad pública. Sin embargo, algunos grupos de extrema derecha intentaron incitar a la violencia, lo que llevó a la intervención de la policía para disolver pequeños focos de confrontación.
Los líderes políticos de la UE han anunciado que revisarán las políticas de precios de energía y vivienda, mientras que los partidos de oposición prometen impulsar reformas laborales. La movilización de la generación Z podría convertirse en un factor decisivo en las próximas elecciones locales y en la agenda legislativa europea.

