En la madrugada del 12 de octubre de 2026, una explosión de origen desconocido sacudió una zona residencial del norte de Israel, a escasos kilómetros de la frontera con Líbano. Según los servicios de emergencia, al menos una persona falleció y 19 resultaron heridas, entre ellas estudiantes y profesores que se encontraban en una escuela cercana.
Las autoridades israelíes declararon que la investigación está en curso y que se están revisando posibles causas, que van desde un artefacto explosivo improvisado hasta un accidente industrial. El ejército del norte de Israel reforzó la presencia de tropas y activó protocolos de seguridad en la zona.
El suceso ha avivado las tensiones con Líbano, donde grupos militantes han lanzado cohetes y disparos esporádicos en los últimos meses. El ministro de Defensa israelí ha señalado que cualquier intento de escalada será respondido con fuerza, aunque ha pedido cautela para evitar una mayor confrontación.
A nivel internacional, la comunidad diplomática ha instado a la calma y a una investigación transparente. La ONU ha ofrecido apoyo técnico para esclarecer los hechos y ha recordado la fragilidad del alto el fuego que vigila la frontera norte.


