El 19 de junio, la primera ministra italiana Giorgia Meloni se vio envuelta en una controversia internacional cuando el expresidente Donald Trump afirmó que la había pedido una foto juntos en el G7. Meloni, en un comunicado oficial, negó rotundamente la acusación, calificándola de “inventada” y “falsa”. El presidente Trump, en su discurso en la sede del G7 en Francia, afirmó que Meloni le había “rogado” una foto, lo que provocó una reacción inmediata de la diplomacia italiana.
El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, canceló una visita programada a Estados Unidos en respuesta a las “palabras ofensivas” del presidente. El 20 de junio, el gobierno italiano emitió una declaración conjunta con la Casa Blanca, en la que se pidió a ambas partes que mantuvieran la calma y se evitara la escalada diplomática.
El incidente se produce en un momento de tensión entre los dos países, que ha visto un deterioro de la relación tras la visita de Trump a Italia en 2023. La polémica también ha generado debate en los medios italianos, donde se cuestiona la postura de Meloni frente a la política exterior de EE. UU.
El 21 de junio, el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, se reunió con el embajador italiano en Washington para aclarar la situación y evitar que el incidente afecte las negociaciones en curso sobre la seguridad en el Mediterráneo.

