El 20 de octubre de 2026 el enviado especial de la Casa Blanca, Hegseth, arribó a Israel sin previo aviso y sostuvo una reunión con el primer ministro Benjamin Netanyahu en la residencia oficial de Jerusalén. El encuentro tuvo lugar apenas ocho días antes de la convocatoria de elecciones parlamentarias que se celebrarán a principios de noviembre.
Durante la visita, Hegseth y Netanyahu discutieron la cooperación en materia de defensa, la seguridad regional y la continuidad de la ayuda militar estadounidense. No se revelaron detalles específicos de los acuerdos, pero ambas partes enfatizaron la necesidad de mantener la estabilidad en Oriente Medio frente a los desafíos de Irán y los conflictos en Gaza.
La visita se produce en un momento de creciente tensión interna en Israel, donde los partidos de derecha y centro‑izquierda compiten por el voto de una ciudadanía cansada de los conflictos. La presencia de un representante estadounidense sin anuncio previo ha sido interpretada como una señal de apoyo a la actual administración de Netanyahu y una advertencia a los candidatos opositores.
Analistas internacionales señalan que, si bien la reunión no implica cambios inmediatos en la política, podría influir en la agenda de seguridad que los futuros gobiernos israelíes adoptarán, especialmente en lo relativo a la cooperación con EE. UU. y la respuesta a la amenaza iraní.


