El 19 de octubre, el parlamento de Egipto suspendió la sesión destinada a aprobar un paquete de apoyo militar a Arabia Saudita, tras la intervención del partido opositor que pidió a sus miembros abstenerse debido a la ambigüedad del compromiso propuesto. La medida ha generado incertidumbre sobre la continuidad de la cooperación militar entre ambos países.
Egipto y Arabia Saudita comparten una estrecha alianza estratégica que incluye acuerdos de suministro de armas, entrenamiento militar y cooperación en la lucha contra el extremismo. Sin embargo, la creciente presión interna en El Cairo, impulsada por sectores críticos de la sociedad civil y algunos miembros del parlamento, ha puesto en tela de juicio la transparencia de los términos del acuerdo.
El ministro de Defensa egipcio, Mohamed al‑Zanaty, aseguró que el apoyo a Arabia Saudita es esencial para la estabilidad regional y para contrarrestar la influencia iraní en el Golfo. No obstante, la oposición argumenta que el paquete no especifica claramente los límites de la participación egipcia ni los costos financieros asociados.
El retraso del voto ha sido interpretado por analistas como una señal de que el gobierno de Abdel Fattah al‑Sisi busca equilibrar sus relaciones exteriores con la necesidad de mantener la cohesión interna, evitando una posible polarización política que podría debilitar su posición de liderazgo.


