En una entrevista concedida el 4 de octubre de 2026, el ingeniero de seguridad saliente de OpenAI, cuyo nombre no fue revelado por motivos de confidencialidad, advirtió que las empresas de inteligencia artificial, incluyendo OpenAI, Google DeepMind y Anthropic, no están siendo lo suficientemente cuidadosas al lanzar modelos avanzados.
El comentario surge pocos días después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, firmara un pacto voluntario con los principales gigantes de IA, comprometiéndose a colaborar en la creación de normas de seguridad y a compartir información sobre riesgos potenciales. El ingeniero sostuvo que, pese a los compromisos anunciados, la velocidad de desarrollo supera la capacidad de los marcos regulatorios y de los propios equipos de seguridad interna.
Según el ex‑responsable, la falta de auditorías independientes, la escasa transparencia en los procesos de entrenamiento y la ausencia de pruebas de robustez ante manipulaciones adversarias son los principales puntos débiles. Además, alertó que la competencia internacional, particularmente entre EE. UU. y China, está impulsando una carrera armamentista en IA que podría desbordar los controles existentes.
Los legisladores de la Unión Europea y de varios países latinoamericanos ya han manifestado su intención de establecer marcos regulatorios más estrictos, mientras que la comunidad académica pide la creación de organismos internacionales de supervisión. La advertencia del ingeniero de OpenAI podría acelerar la discusión sobre la necesidad de normas vinculantes a nivel global.
En síntesis, la falta de cautela percibida por parte de los gigantes de IA plantea un desafío de seguridad que trasciende fronteras y que requerirá una respuesta coordinada entre gobiernos, empresas y la sociedad civil.