El 3 de octubre de 2026, un vuelo de Flydubai con destino a Tel Aviv sufrió un violento ataque interno cuando el copiloto, identificado por las autoridades como ciudadano emiratí, apuñaló a su compañero de cabina con una hacha de emergencia (crash‑axe) que se encuentra en la cabina de mando. El agresor, que había sido vetado previamente para volar a Israel, intentó tomar el control del avión antes de ser neutralizado por la tripulación y los pasajeros que lograron inmovilizarlo.
Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) detuvieron al sospechoso inmediatamente después del aterrizaje de emergencia en Dubái y lo trasladaron a la fiscalía, donde se le acusa de intento de terrorismo y homicidio. El Ministerio de Defensa de los EAU declaró que el individuo había sido vetado para volar a Israel y que su motivación aún está bajo investigación, aunque se barajan posibles influencias de grupos extremistas de la región.
El incidente ha encendido las alarmas en la aviación civil israelí y en los organismos internacionales de seguridad aérea. La Autoridad de Aviación Civil de Israel ha emitido una alerta provisional para todos los vuelos que se dirijan a su territorio, mientras que la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) revisará los protocolos de inspección de personal de vuelo en rutas de alto riesgo.
Expertos en seguridad señalan que el uso de herramientas de emergencia como el crash‑axe, que normalmente está destinado a abrir una salida en caso de accidente, representa una vulnerabilidad que necesita ser reevaluada. Se espera que los reguladores de la OACI emitan nuevas directrices sobre la gestión y el acceso a dichos equipos a corto plazo.



