Un informe publicado el 30 de septiembre de 2026 por DW English indica que el Consejo de la Revolución Islámica de Irán está considerando seriamente la opción de abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Los debates internos giran en torno a la percepción de que el acuerdo limita la soberanía tecnológica del país y no garantiza beneficios económicos suficientes.
Los analistas internacionales advierten que una retirada formal de Irán del TNP incrementaría la desconfianza de la comunidad global, especialmente de la Unión Europea y Estados Unidos, que podrían reactivar sanciones más severas. Además, la incertidumbre alimentaría la carrera armamentista en Oriente Medio, donde Israel y Arabia Saudita ya mantienen capacidades militares avanzadas.
Por su parte, algunos funcionarios iraníes sostienen que el programa nuclear es un elemento esencial para la seguridad nacional y que la continuidad del proyecto bajo supervisión internacional limita la capacidad del país para desarrollar tecnología civil avanzada. El debate se produce en un contexto de crecientes presiones económicas y diplomáticas sobre Teherán.
Mientras tanto, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha pedido a Irán que mantenga su compromiso con la transparencia y el monitoreo, subrayando que cualquier paso atrás complicaría los esfuerzos de desarme y no proliferación a nivel global.


