El 1 de noviembre de 2026 el alto diplomático iraní, el ministro de Relaciones Exteriores Hossein Araghchi, anunció que Irán y Qatar habían alcanzado un acuerdo preliminar para reabrir el estrecho de Hormuz en un plazo de dos días, siempre que Estados Unidos cumpla con sus compromisos previamente señalados.
El estrecho de Hormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, a través de la cual transitan aproximadamente el 20 % del petróleo global. La reciente escalada de tensiones entre Irán y EE. UU. había provocado cierres parciales que afectaron los precios del crudo.
Según la información difundida, el plan contempla la retirada de minas marítimas y la desactivación de bloqueos navales, bajo la supervisión de observadores internacionales. Sin embargo, el acuerdo está supeditado a que Washington retire sus sanciones y garantice la seguridad de los buques que transiten por la zona.
El desarrollo de este acuerdo será monitoreado de cerca por los mercados energéticos y los aliados de EE. UU. en la región, ya que una reapertura rápida podría estabilizar los precios del petróleo y reducir la presión sobre los exportadores de energía del Golfo.


