El ayatolá Ali Khamenei, líder supremo de la República Islámica de Irán, lanzó el 31 de octubre de 2026 una advertencia directa a los Estados Unidos y a Israel, instándolos a abstenerse de emprender nuevos ataques contra territorio iraní o intereses estratégicos.
En un discurso transmitido por la televisión estatal, Khamenei acusó a EE.UU. de “interferir en los asuntos internos de Irán” y a Israel de “persistir en su política de agresión”. Señaló que cualquier acción militar contra Irán desencadenaría una respuesta proporcional y que el país está preparado para defender su soberanía.
La declaración se produce tras una serie de incidentes en la zona del Golfo Pérsico, donde fuerzas estadounidenses y navales israelíes han realizado maniobras de vigilancia cerca de instalaciones petroleras iraníes. Analistas de seguridad advierten que la retórica de Khamenei podría traducirse en una mayor presencia militar iraní en la región.
A nivel internacional, la advertencia ha sido recibida con cautela; la ONU ha llamado a la moderación y a la búsqueda de canales diplomáticos para evitar una escalada que podría afectar los precios del petróleo y la estabilidad del mercado energético global.



