El 19 de junio de 2026, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Rosenberg, anunció la ruptura de los contactos con la canciller de la UE, Kaja Kallas, tras una acusación de apartheid que ha generado tensiones diplomáticas entre ambos bloques. La decisión se produjo después de que se difundiera un comentario de la canciller de la UE que comparaba a Israel con el régimen de apartheid de Sudáfrica. La acusación, que se difundió en los medios de comunicación, provocó una reacción inmediata por parte de Israel, que consideró la comparación como una acusación infundada y ofensiva.
El anuncio de la ruptura de los contactos se produjo en medio de un clima de tensión diplomática entre Israel y la UE, donde las relaciones se habían visto afectadas por la política de asentamientos y la situación de los palestinos. La decisión de Israel de cortar los contactos con Kaja Kallas se ha interpretado como una respuesta a la acusación de apartheid y como una señal de que Israel no tolera las críticas de la UE.
La cancelación de los contactos también ha generado un debate sobre la relación entre Israel y la UE y la necesidad de una mayor cooperación en temas de seguridad y economía. La decisión de Israel de cortar los contactos con la canciller de la UE ha sido criticada por algunos analistas, que consideran que la medida es una respuesta exagerada a una acusación infundada.
En conclusión, la ruptura de los contactos entre Israel y la UE ha generado un debate sobre la relación entre ambos bloques y la necesidad de una mayor cooperación en temas de seguridad y economía. La decisión de Israel de cortar los contactos con la canciller de la UE ha sido criticada por algunos analistas, que consideran que la medida es una respuesta exagerada a una acusación infundada.



