Un tribunal federal de los Estados Unidos dictó este lunes una sentencia que declara ilegal la práctica de la administración Trump de utilizar datos de votantes para cruzarlos con bases de datos migratorias. El juez, del Distrito de Columbia, sostuvo que la acción vulneró la Ley de Privacidad del Votante y los derechos constitucionales de los ciudadanos.
Según la sentencia, el Departamento de Justicia había creado un programa que permitía comparar la información de registro de votantes con datos de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras, con el objetivo de identificar posibles riesgos de seguridad. El tribunal determinó que la medida carecía de autorización legal y constituía una invasión indebida de la privacidad de los electores.
El fallo obliga al gobierno federal a destruir los registros obtenidos y a abstenerse de cualquier futura recopilación similar sin una base legal clara. Organizaciones de derechos civiles, como la ACLU, celebraron la decisión como una victoria para la protección de la privacidad electoral y la limitación del poder de vigilancia del Estado.
Expertos advierten que el caso podría sentar un precedente importante para futuros debates sobre el uso de datos personales por parte de agencias gubernamentales, especialmente en contextos de seguridad nacional y elecciones. La administración Biden ha indicado que revisará sus políticas de datos para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.
El caso también reaviva la discusión sobre la necesidad de reformas legislativas que regulen el acceso y el cruce de bases de datos sensibles, un tema que ha cobrado relevancia tras varios escándalos de uso indebido de información personal en los últimos años.
