El 24 de octubre de 2026, Kim Jong-un cruzó la frontera hacia China por un puente recién inaugurado que conecta la ciudad norcoreana de Sinuiju con la localidad china de Dandong. La visita, la primera del dirigente en más de un año, fue confirmada por fuentes del gobierno surcoreano y reportada simultáneamente por The New York Times y DW Español.
Durante su estancia, Kim sostuvo reuniones con altos funcionarios del Partido Comunista Chino, incluido el presidente Xi Jinping, aunque los detalles exactos de la agenda permanecen confidenciales. Los analistas interpretan el gesto como una señal de que Corea del Norte busca reforzar su vínculo con Pekín ante la presión internacional por su programa nuclear.
La apertura del nuevo puente, obra conjunta entre ambos gobiernos, simboliza una intención de facilitar el comercio y el tránsito de personas. Sin embargo, la comunidad internacional observa con cautela, pues una mayor cercanía entre los dos regímenes podría complicar los esfuerzos de desarme y la estabilidad en la península coreana.
Expertos en seguridad regional advierten que la visita podría traducirse en un mayor apoyo logístico y financiero de China a Pyongyang, lo que a su vez podría influir en las negociaciones en curso con Estados Unidos y Corea del Sur. La situación sigue en desarrollo y será monitoreada de cerca por los organismos multilaterales.



