La cumbre sobre el estrecho de Ormuz ha exigido la libertad de navegación en la región. La reapertura del estrecho ha sido anunciada por Irán, lo que ha generado un impacto significativo en el mercado petrolero. El presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer han expresado su apoyo a la reapertura del estrecho.


