Rusia y Ucrania han intercambiado prisioneros de guerra, en un gesto que se considera un paso hacia la paz en el conflicto entre los dos países. El intercambio ha sido visto como un signo de que las partes están dispuestas a trabajar juntas para encontrar una solución pacífica. La comunidad internacional ha expresado su apoyo a este gesto y ha instado a ambas partes a continuar trabajando juntas para encontrar una solución duradera.



