Un médico alemán ha sido condenado a cadena perpetua por el asesinato de 15 pacientes. La condena ha generado debate sobre la responsabilidad de los profesionales de la salud y la necesidad de protocolos más estrictos en el manejo de medicamentos. El médico alemán había administrado medicamentos letales de forma deliberada a sus pacientes, lo que ha generado una gran conmoción en la comunidad médica y en la sociedad en general.



