El sistema de advertencia de inundaciones del Everest, que se instaló para prevenir inundaciones en la región, no se ha mantenido desde 2016. La falta de mantenimiento ha generado preocupación entre los lugareños, que temen que una inundación pueda ocurrir en cualquier momento. La situación es crítica, ya que miles de personas viven y trabajan en la región.
